lunes, 9 de noviembre de 2015

UNA FANTASIA


    Estaba escuchando , decir : los sujetos contemporáneos, postmodernos, incluso hipermodernos son desinhibidos, neodesinhibidos, «desamparados»*, sin brújula, desorientados.

 Hay que vérselas con las consecuencias del éxito sensacional.  Consecuencias que son sentidas como del orden de la catástrofe.

 Escuchándolos, me decía : ¡Oh, sí! ¡Oh, sí, sí, sí¡ ¡Cuánto! ¡Cuán desorientados estamos! ¡Qué verdadero es esto! ¿Desde cuándo es así, sin brújula?

¿Estar sin brújula es estar en el caos?
  
Esto produce angustia, que es un afecto, que muchas veces se vuelve insoportable. Elemento intenso, que vuelve caduca toda noción de medida, sólo es una renovación acelerada, de innovación frenética: ¡Hay que hacerlo, ya!

Muchas veces, nos hace sentir la invación de fracasos y de imposibles. Este fracaso es la manifestación de la relación a un imposible, del malestar, por frenar, por inhibir, reprimir,....

Lo resolvemos refugiandonos en ¿la imaginación, solos, aislados?. ¿Abandonamos por la falta constante de que nada ocurre, no pasa nada, ...¿Estallamos?

Por ello la propuesta de esta Brújula, los invita a atravesar estos sentimientos, acompañados: las palabras son necesarias.

 Mi fantasía si conduce  a alguna parte, está por verse, si esta fantasía es verdad. Fantasear no está mal, nos apoyamos en ella, gran parte de nuestras vidas.
  
"Para que devenga un saber, para hacerlo existir como saber, algo habrá que producir"
   Queda por saber qué querés hacer
   

 ARIADNA









     Elemento intensivo que vuelve perimida toda noción de medida, que va hacia el sin medida, siguiendo un ciclo